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miércoles, 4 de marzo de 2015

El enemigo común III. Secesionismo catalán.

Hace tiempo que no actualizamos pero nos apetecía empezar a retomar el hilo sobre el monográfico de "El enemigo común" de todos los españolxs, es por eso que recomendamos la lectura de la primera y segunda parte del mismo, indispensables para la correcta comprensión de esta tercera entrega. Este post ha sido redactado por una persona residente en Cataluña que ha vivido el proceso independentista actual desde sus inicios y comprende la realidad catalana, pasada y actual. 

Lamentablemente muchas de las fuentes citadas en este artículo se encuentran en catalán, rogamos que comprendan que eso se escapa a nuestro control, aun así consideramos que vale la pena incluir dichas fuentes para, realmente, confirmar nuestras teorías.

En tiempos de crisis: Patria


En ciertas ocasiones, tanto el Stablishment como el Estado optan por crear un enemigo lo suficientemente grande como para mantener su estrategia de distracción y enfrentamiento el mayor tiempo posible. A veces, cuanto más extravagante sea el enemigo común mejor resultado ofrece, pues en ciertas ocasiones no es necesario combatir ese enemigo sino, simplemente, convivir con él, tenerlo a mano para poder utilizarlo siempre que resulte necesario. Ese es el caso del problema secesionista Catalán.

Hay que subrayar el hecho de que es el propio Stablishment quien crea ese enemigo interior y a la vez exterior, pues el proceso soberanista catalán (por mucho que se empeñen los independentistas, ya que les va la causa en ello) nunca ha sido un movimiento transversal efectuado por la población sino que ha sido iniciado, promovido y enfatizado por las fuerzas políticas del momento.

Remontémonos a los orígenes de éste conflicto: tras siete duros años de tripartito catalán (2003-2010) formado por PSOE, ERC e IVC, el despilfarro económico, la incapacidad del grupo para gestionar correctamente la economía catalana e impulsarla por la vía productiva, el acomodamiento que supuso la burbuja inmobiliaria (recordemos que Cataluña fue una de las comunidades más afectadas por las malas praxis de la burbuja) y el descontento generalizado en Cataluña por unas políticas de corto alcance, poco ambiciosas y con un sospechoso tono gatopardista, en 2010 se celebran unas nuevas elecciones en las que Convèrgencia i Unió obtiene 1.198.000 votos, sumando un total de 62 escaños, el 38.5% del parlamento según la Wikipedia.

Ante el desolado panorama en que se encontraba: una Generalitat en la ruina, a punto de quebrar, ni un solo proyecto viable de financiación a gran escala, ni una estructura financiera indemne por culpa de la burbuja inmobiliaria… CiU opta por una tercera vía de gobierno: la independencia catalana. La primera vez que Artur Mas habla sobre planes de independencia lo hace durante su discurso de investidura del 20 de diciembre de 2010.

Su intención, en nuestra opinión, es muy clara: distraer la atención de los diferentes casos de corrupción en el seno de CiU (como el CasoMillet), que lentamente empiezan a aflorar y, a su vez, tapar los futuros casos que saldrían más adelante (algo que muy astutamente previeron).

¿Por qué pensamos que lo previeron? El sistema clientelista actual, idéntico en todas las comunidades españolas, se basa en un sistema de degoteo de riqueza al más puro estilo neo clásico, en el que los legisladores riegan sistemáticamente un entramado de empresas públicas y privadas, asociaciones, funcionarios, etc. vía subvenciones  o adjudicaciones de presupuestos y/u obras públicas. Evidentemente no hace falta ser un genio para saber que, cuando falte dinero, los que se van a quedar sin parte del pastel van a ser los que se encuentran en la parte inferior de la pirámide. Éstos tratarán de tirar de la manta lo máximo posible para chantajear así a sussuperiores. Pero  si se enmarca todo en un contexto de lucha o guerra abierta entre Cataluña y el resto de España, siempre se podrá alegar que son difamaciones para tratar de evitar “lo inevitable” [la secesión catalana].

No podemos culpar a Artur Mas por intentarlo, es la reacción clásica de una casta acorralada, tratar de desviar la atención y, puesto que por aquel entonces no existía una firme oposición al Stablishment (si, nos referimos a nuevos partidos como Podemos, Guanyem, Equo, Partido X, RED, Ciudadanos, etc.), era necesario inventarse un nuevo enemigo común, el estado español o, dicho de otro modo, todo el territorio de España que no forme parte intrínsecamente de Cataluña.

Realzar el nacionalismo en Cataluña supuso un cambio paradigmático en la forma de entender la política en nuestra tierra. De repente cuestiones tan importantes como la aprobación de los presupuestos anuales de la Generalitat, las becas concedidas a los estudiantes universitarios, las ayudas a los parados, las pensiones e incluso la sanidad y la educación se instrumentalizaron para poder utilizarse como un chantaje entre Cataluña y España en una autopista de doble vía.


La manipulación mediática

Era todo muy sencillo: el discurso ya estaba creado, de hecho ya habían muchos convencidos, simplemente era necesario exagerarlo hasta llegar a todos aquellos reacios a la idea y hacerles creer que todos los males de Cataluña eran originados por España. ¿Cómo? Pues de la forma más creativa: simposios de “España contra Cataluña”, una abultada subvención a la ANC por parte de la Generalitat y de otros organismos afines como TV3, la manipulación de la historia catalana y española , la demagogia en promesas de futuro que quedan en nada… La lista es interminable.
Solo para citar uno de los casos más impactantes: la ANC no tiene ningún tipo de reparo en vendernos una maravillosa Cataluña donde existirán listas abiertas o donde el sueldo mínimo interprofesional subirá hasta los 900€, en definitiva, un país donde se pueda tomar helado de postres todos los días. Un país de ensueño. Pero para ello deben demostrar al mundo su poder, gritar a los cuatro vientos que realmente Cataluña quiere independizarse de España, es entonces cuando nos encontramos con las espectaculares imágenes del 11 de septiembre de 2013 y 2014. La vía catalana realizada en 2013, según la Generalitat, contaba con 1,6 millones de participantes, mientras que Societat Civil Catalana (SCC) contabilizaba casi 800 mil. En 2014, la “V” de “votar” o de “victoria” reunió a 1,8 millones según la guardia urbana, unos 500 mil según la Generalitat.

Empezamos a estar acostumbrados a los bailes de números, así que no hace falta que entremos en detalle sobre quien tiene razón o quien no, tomemos por válidas las cifras del  gobierno catalán. Esos 1,6 millones de catalanes independentistas no resultan suficientes para formar mayoría, teniendo en cuenta que la población de Cataluña supera los 7 millones de habitantes, había que hacer algo. Nuestros amigos de la ANC se ponen en marcha una increíble campaña (increíble por aquello de que resulta difícil de creer) en la que se solicitan 100.000 volutarios para ir puerta por puerta convenciendo a los diferentes habitantes de Cataluña de las tremendas bondades de la independencia. Cercanos conocidos míos sufrieron la incómoda experiencia (un servidor se libró) en la que unos desconocidos llaman a tu puerta, con libreta en mano, con todos tus datos civiles y tratan de argumentar el porqué de la independencia con argumentos reciclados de los discursos de Mas y cía, increíble pero cierto. 
 
¡Importante! La ANC os demana a todos que pongáis un cartel en vuestra escalera de vecinos con el lugar donde se ha de ir a votar. ¡Pássalo! Ahora es la hora, 9N hagamos un país nuevo #SioSi
Curiosamente, muchas de esos argumentos a favor de la independencia como el salario mínimo, una mayor calidad de enseñanza en las escuelas públicas, una mayor calidad en la sanidad, etc. Son, actualmente, competencia de la Generalitat de Cataluña, dicho de otro modo, todas las razones por lo que deberíamos querer un país independiente se puede realizar hoy en día en el marco político actual. Entonces, ¿Dónde está la ventaja?



Desmontando los argumentos secesionistas.

Los argumentos en defensa de la independencia catalana, escaso en objetivismo y repletos de un sentimentalismo, a nuestro parecer, creado, inflado y masificado por los gobiernos secesionistas se basan, principalmente, en la –supuesta- falta de estima del resto de España hacia Cataluña. Hacen aguas cuando cruzas las fronteras catalanas. Empecemos por desmontar una pequeña lista de razones más comunes para postularse a favor de la independencia, aunque, en nuestro caso, nos descubrirán las falacias del secesionismo catalán.

“Queremos la independencia para acabar con un trato económico injusto."



Uno de los puntos más conflictivos y, a mi modo de entender, más fáciles de desmontar. “Cataluña” (entre comillas), se queja de un excesivo pago de impuestos respecto a otras poblaciones.  Bien, eso es completamente falso, son los ciudadanos los que pagan impuestos, no las regiones, en todo caso existirán impuestos regionales  que puedan suponer una diferencia en el montante total de impuestos pagados por cada ciudadano, o dicho de otra forma, si un ciudadano de Barcelona paga más impuestos que un ciudadano Sevillano probablemente sea por un exceso de impuestos impartidos por la Generalitat de Cataluña, quien por cierto, ha  sido la C.C.A.A. que más impuestos ha creado durante la crisis.

Por otro lado, el pago de impuestos no puede ser proporcional al número de servicios estatales que recibe un ciudadano, entonces directamente no servirían de nada pues uno se financiaría su seguridad social que, a su vez, dejaría de ser social para ser privada (algo así como una capitalización de la S.S. o las pensiones, un pensamiento de corte extremadamente neo clàsico). En un sistema proporcional, es normal que quien más tiene, más pague y a su vez reciba menos.

El segundo matiz al mal llamado “expolio fiscal” a Cataluña es que en la mayoría de gráficas secesionistas se contabilizan los impuestos recaudados por personas jurídicas establecidas en Cataluña, es decir, empresas.  Es por eso que el montante total de impuestos pagados por la “comunidad catalana” es tan elevado. Así cualquiera. Se aprovecha la situación de que Cataluña es una de las regiones donde hay más empresas con sede establecida para desvirtuar los números totales.

Como contrapunto, el hecho de que exista una actividad económica tan grande en Cataluña facilita que haya un intercambio comercial con el resto de España, así pues es muy habitual encontrar empresas que prestan sus servicios o venden su mercancía a diferentes empresas del resto de España. Ese I.V.A. facturado por esas empresas “exportadoras a España” se fiscaliza en Cataluña, otra trampa numérica que engrosa la productividad catalana. Evidentemente, dichas empresas son las que están facturando ese beneficio, pero dicho beneficio proviene, a su vez, de beneficios obtenidos por empresas del resto de España, ergo hay un reparto de riqueza que acaba derivando en Cataluña por el simple hecho de hay un mayor número de empresas establecidas ahí.

En lenguaje llano, si tenemos 20 manzanas que crecen por toda España y las llevamos a una fábrica de envasado en Cataluña, la productividad de Cataluña subirá ya que existirá una mayor actividad empresarial allí, pero es absolutamente dependiente de esas 20 manzanas, pues sin ellas no hay actividad empresarial que valga.


“Queremos la independencia por el simple hecho de que así lo pueda querer una mayoría de catalanes.“

Esta es, para mí, la más divertida de todas ellas. Empezaré a tratar la cuestión con el pasado 9N de 2014, donde se realizaron una especie de encuesta / referéndum sobre la independencia de Cataluña. En esa encuesta / referéndum hubo alrededor de un 70% de abstención y casi un 30% de SiSi (Si a Cataluña como un estado y Si a Cataluña como un estado independiente).

En un clarísimo ejemplo de falta de democracia y transparencia con los colegios electorales plagados de propaganda secesionista (algo terminantemente prohibido en unas elecciones vinculantes en las que ningún partido político u opción de voto pueden realizar propaganda el día de la votación) o con Oriol Junqueras (ERC) contando los votos cual observador anónimo, se vendió como un triunfo de la democracia pero con la cabeza baja, entre susurros y amenazas por parte del estado Español de perseguir judicialmente a los propulsores y organizadores del evento (hecho que hasta hoy no ha sucedido). Para defender ese 70% de abstención se justificó con que la gente tenía miedo de ser arrestada o perseguida por participar, sorprendente. Me pregunto ¿qué hubiera ocurrido si el proceso se hubiese dado a la inversa? Pese a ese paripé del 9N, parece que Artur Mas aún no tiene claro si la mayoría de catalanes quieren la independencia o no.


Así pues con un 30% de población convencida (o muy convencida), el señor Artur Mas se presenta ante el pueblo catalán y nos dice que se decidirá el futuro de Cataluña como país en las próximas,  mal llamadas, elecciones plebiscitarias. Paradójicamente, los gobernantes de Cataluña pretenden utilizar el mismo marco legal español en materia de votaciones (nuestra querida ley de Hont) para decidir el futuro de Cataluña, “de forma democrática”.

La democracia se basa en la compensación y limitación del poder para que no exista un núcleo duro capaz de hacerse con todo él. Por eso debe existir una importante separación de los poderes legislativo, ejecutivo, judicial e informativo que competirán entre ellos y se vigilarán los unos a los otros. Este sistema garantiza la no acumulación de poder  en unas únicas manos y, por ende, evita totalitarismos como el fascismo. Mas nos propone lo contrario.

Mas nos propone unas elecciones donde demos al poder legislativo la capacidad de decidir sobre los demás poderes sistémicos, pudiendo pasar por encima de ellos decretando de forma unilateral la independencia (la conocida DUI – Declaración unilateral de independencia). Perdonen pero no encuentro la democracia por ningún lado.

Es evidente que la estrategia está bien pensada, CiU y ERC compiten para ser mayoría en el parlamento catalán, por lo que posiblemente o uno , u otro, o ambos, consigan una representación lo suficientemente importante como para justificar su declaración unilateral de independencia. Hace unos meses lo tenian todo ganado, aunque parece que actualmente el panorama está cambiando.



En el marco político catalán PSOE sigue muy debilitado por el fracaso del tripartito, ICV está al borde de la desaparición, fagocitada por un Podemos  ambiguo que no se posiciona ni a favor ni en contra de la independencia (como viene siendo habitual últimamente), un PP absolutamente anecdótico como ha sido siempre. La sorpresa nos la ha dado Ciutadans, capaz de darle la vuelta al panorama político catalán pasando de 9 escaños a 23-24 según El Periodico, alcanzando virtualmente a ERC.

"Queremos la independencia  para acabar con los falsos debates identitarios.”

Bueno, un absurdo más. El resto de españoles lo tienen muy claro, los catalanes son catalanes y españoles, dudo que exista una importante mayoría que piense que es positivo prohibir la enseñanza en catalán, es más, en ningún momento se ha limitado la identidad catalana por parte de esta “nueva democracia” del 78. Al contrario, se han realizado concesiones tras concesiones.

Quienes han encendido el debate identitario han sido los propios secesionistas, capaces de generalizar ante las afirmaciones de una minoría fascista que, efectivamente, no respeta la identidad de Cataluña como no respeta la del País Vasco o la de cualquier otra región, pero no dejan de ser minoría nostálgica, en muchos casos, del fascismo franquista.

El problema es que desde Cataluña tampoco se respeta la identidad de sus ciudadanos, de ser así no obligarían a decidir entre ser catalanes o ser españoles, pues una enorme parte de la población catalana se siente así, catalana y española.
Cataluña, entre otras cosas, apenas permite rotular en castellano. La documentación legal o burocrática se realiza en catalán, así como toda relación entre ciudadano y Generalitat. En las escuelas se enseña en catalán y, salvo una mínima parte de la población, el conjunto de padres está contento con el resultado. Yo mismo, hijo del bilingüismo catalán-español, no he tenido ningún problema lingüístico más allá de alguna falta ortográfica que, muy a mi pesar, nunca se me ha dado bien. El idioma, per se, no es ningún símbolo identitario, existen grandes diferencias entre los dialectos chinos pero eso no supone ningún tipo de segregación. En Suiza se habla francés, inglés e incluso italiano y no han perdido su identidad, dicho de otro modo: disponer de varios idiomas en una región no supone una condición sinequanon para que haya conflictos identitarios.

"Queremos la independencia  porque un estado pequeño es más sencillo de gestionar.”

Disculpen pero ante tal argumento solo me entra la risa floja, pero no de nerviosismo, sino de incredulidad ante semejante excusa pretenciosa, no fundamentada y desmentida a lo largo de la historia que nos pretenden colar. Lo resumiré muy rápidamente con ejemplo sencillo:

¿Sabían que los peajes catalanes son propiedad de la Generalitat de Cataluña, y que ésta los ha permitido, sustentado y apoyado constantemente?
Tras los peajes, instalados mayoritariamente por Jordi Pujol y que son propiedad de la Generalitat de Cataluña, no de España, se encuentra la empresa Avertis, con accionistas como La Caixa, (25%), Criteria CaixaCorp (con un 25%, CaixaCorp es un holding de empresas compuesto mayoritariamente por La Caixa), Salvador Alemany (actual presidente y asesor de Artur Mas, ¿curioso verdad?)  y Ramón Pascual Fontana (consejero de La Seda Barcelona, curiosamente al igual que Artur Mas, ¿no les huele un poco raro aquí?).

Extraído de la web de Abertis
Currículum de Artur Mas extraído de la web de CiU


Casualmente CiU debe más de 17 millones de euros a La Caixa que posiblemente les perdonen (como los de Kutxabank hicieron a UDC  o como hicieron con el PSC y con ERC) a cambio de no sabemos qué tipo de favores, pues 17 millones de euros no se le prestan a cualquiera y no cualquiera renunciaría a ellos. Creo que los cabos atan por si solos, tan solo hace falta ver como los grandes nacionalistas catalanes se negaron a quitar los peajes tras el movimiento #novullpagar que se puso en pie allá por el 2012.

¿Cómo podemos justificar que un país más pequeño se gestionará mejor si somos incapaces de gestionar nuestra autonomía? ¿Con que legitimidad lo afirmamos? Somos incapaces de detener una de las cuestiones más aberrantes impuesta por la Generalitat de Cataluña y que afectan a más catalanes, y eso que solo somos una comunidad autónoma. ¿Qué haremos como país? Parece evidente que éste argumento, como tantos otros, cae por su propio peso.


Los verdades aspectos económicos de la secesión.

Para acabar, nos gustaría exponer en unas pinceladas lo que está suponiendo, verdaderamente, para Cataluña el experimento de la secesión. En 2010 Cataluña disponía de casi 5 millones de euros en inversión extranjera (concretamente 4,825) con una deuda de 34.697 millones de euros (evidentemente, una deuda contraída en su mayor parte con España). En 2014 la inversión extranjera ha disminuido hasta 1.094 Millones de euros, casi un 75% en 4 años según el Ministerio de Economía y Competitividad. Además su deuda ha aumentado hasta 57.146 millones de euros.

Uno de los principales motivos ha sido la inestabilidad política de la zona, sumado además al hecho de que muchas empresas con sede catalana se han trasladado a Madrid o bien por motivos económicos o bien por motivos ideológicos. Estas son las cifras de una Cataluña aún sin independizar, cifras que no acompañan a la confianza ni interna ni externa de la región.

Fuentes al respecto:


Conclusiones

El argumentario secesionista se basa, fundamentalmente, en un victimismo mal entendido y trangiversado, en unos argumentos sentimentalistas y paternalistas (algo paradójico viniendo de éstos chicago boys de CiU) y en una trangiversación de la historia y de los hechos actuales. El modelo elegido para transmitir ese sentimiento está perjudicando gravemente la confianza en la región, mermando su economía y, a la vez, desmontando el mito secesionista de Cataluña como motor de España o Europa. Desde Canibalismo político somos más que conscientes que España necesita una profunda reforma, pero no parte de la división de la misma pues el problema sigue encontrándose ahí. Para muchos catalanes un país nuevo supone cambiar la palabra “España” por la palabra “Cataluña” en la constitución del  78. Eso a nosotros no nos vale, estamos convencidos de que se puede optar a un modelo de país que respete las particularidades individuales de cada región, así como su historia y cultura, y a su vez nos unifique a todos en un proyecto común hacia el bienestar global de la población tanto de España como del resto del mundo mediante la solidaridad, honestidad, sentido común, raciocinio y perseverancia.

miércoles, 30 de julio de 2014

El enemigo común I. Doctrina del miedo.

Lanzamos hoy un post que forma parte de una serie de varios posts –aún por definir- donde expondremos una de las mayores mentiras del stablishment Español. Por conflictivo, por ser un absoluto tabú en nuestra sociedad actual y por afectar a tantísimos colectivos sociales y a toda la población en su conjunto. Dado que se trata de un tema muy complejo preferimos introducir la tesis de forma lenta y pausada, para que el lector pueda digerir la cantidad de información y el gran engaño que supone para nuestra población este fragrante hecho. Empecemos por lo más sencillo.


Que es una sociedad?

Empecemos definiendo algunos conceptos básicos. Para ello hablaremos del concepto sociedad. La RAE lo define como una agrupación natural o pactada de personas, familias, pueblos o naciones, que constituyen unidad distinta de cada uno de sus individuos, con el fin de cumplir, mediante la mutua cooperación, todos o alguno de los fines de la vida. Es posiblemente la definición más próxima al significado de sociedad tal y como lo tratamos en este post.

Una agrupación de personas, familias o pueblos puede derivar en un conflicto interno entre los diferentes subgrupos ya sean de mayor o menor rango/volumen. Dicho de otro modo, una sociedad puede verse afectada por problemas internos entre las diferentes personas, familias o pueblos que la conforman. De hecho es una conclusión fácilmente deducible. Hablamos entonces de un peligro de des unificación social o des cohesión social.


La teoría del enemigo común

El “experimento de la cueva de ladrones” realizado en 1945 por Muzafer Sherif y Carolyn Sherif consistía en reunir a dos grupos de 11 adolescentes de 11 años de edad, con una vida y experiencias similares y trasladarlos en autobuses en dos grupos diferentes y estudiar su evolución.

Los grupos pronto formaron jerarquías sociales y trataron de cohesionarse pese a la gran cantidad de fricciones internas que eso suponía. Finalmente consiguen una cohesión total al enfrentarse directamente al otro grupo de adolescentes (hecho provocado exprofeso dentro del experimento), pues es el único nexo entre los 11 niños: un enemigo común.

Curiosamente, la tercera fase del experimento implicaba una cooperación por parte de los dos grupos -antagónicos ya- en la reparación de un suministro de agua potable. Ambos grupos se unieron al tratar de solucionar un problema que afectaba a ambos directamente –como es la escasez de agua potable- tratando de buscar el bien común. En esta tercera fase el enemigo común se transmuta a un ente o situación concreta que requiere una solución.



El concepto del bienestar común (o bien común)

El “bien común” puede ser entendido como aquello que beneficia al conjunto de la sociedad sobreponiéndose al bien individual. Dicho de otra forma, el bien común debe sobrepasar el bien individual para así poder mejorar la calidad de todo el conjunto de la población.



El enemigo común y el bienestar común dentro de la sociedad.

A donde queremos llegar con este planteamiento es que, si un pequeño grupo social de tan solo 11 integrantes puede cohesionarse cuando existe un enemigo común o se debe subsanar un bien común, también es posible cohesionar una gran sociedad de unas decenas de millones de habitantes. Solo necesitamos un enemigo común mayor y un bien común aún mayor.

Si aceptamos esta tesis deberemos hacerlo con inteligencia y picaresca. Focalizar como enemigo común a un solo ser –persona o figura- puede suponer un importante riesgo para la cohesión completa, pues eliminando, neutralizando o simplemente aceptando dicha persona o figura el problema se soluciona y puede derivarnos al paradigma que pretendemos evitar:  una des unificación social.

Es mucho más inteligente, pícaro y práctico focalizar como enemigo común a un ente abstracto, un tipo de actitud o una forma de vida que va más allá de las personas que toman dicha actitud y que se engrandece por sí solo. Algunos ejemplos son: los mercados, la política, la economía, la industria, la sanidad, la educación, la vivienda, los trabajadores públicos, el electorado, los jubilados, la comunidad gay, etc. Hablamos de conceptos generalistas que engloban muchísimas personas y mentalidades diferentes y que se tratan como un grupo, figura o ser único.

Eso solo deriva a un etiquetaje social basado en prejuicios, idearios generalistas y un único discurso. En una guerra el bando contrario es el enemigo común que tiene un discurso único -posiblemente la destrucción de nuestro bando-, pero si hablamos con un solo soldado sobre sus motivos por los que está luchando seguramente el discurso cambie: puede que el soldado luche por su propia supervivencia, por un ideal de protección de su familia, por miedo o por obligación. Sin embargo, si tratamos al conjunto de soldados –el ejército- como un solo ente, su objetivo y sus motivos se simplifican.



Bajo el pretexto del enemigo común y el bienestar general  el individuo -la persona- acepta una mayor carga sobre sus hombros con tal de contribuir a la sociedad. Dicho de otro modo, el individuo es más permisivo con el recorte de su propio bienestar individual con tal de tratar de conseguir un bienestar colectivo superior –que viene dado por una respuesta a las acciones realizadas por el enemigo común-, ya que entiende la complejidad de la cohesión social (sobre todo a grandes instancias, nacionales diríamos) y permite una vulneración de sus derechos en pro de una mayor hegemonía social.

Un claro ejemplo de esto es el comportamiento de la población de Estados Unidos tras el atentado del 11S. Las leyes restrictivas que vulneran la privacidad individual se extendieron como una plaga por todos los diferentes estados, focalizándose, especialmente, en el aeropuerto dado la naturaleza del atentado. De esta manera los ciudadanos estadounidenses permitieron una mayor vulneración de sus derechos individuales de privacidad en pro de un mejor control en los aeropuertos, hecho que –supuestamente-  implica una prevención de futuros ataques y una mejora en cuestión de seguridad de la ciudadanía a nivel nacional.

Es importante subrayar que el ámbito de restricción se infiere en función de las acciones realizadas por el enemigo común. Si el atentado del 11S se hubiese realizado con bombas las restricciones aparecerían en la compra de materiales explosivos o materiales con los que se puedan fabricar explosivos caseros. En el caso estadounidense, la prensa afín al stablishment trató de difundir el mayor miedo y terror posible para tratar de fomentar la restricción de derechos en un mayor ámbito posible. Siguiendo la línea ideológica del gobierno de por aquel entonces.


Manipulación del enemigo común, bienestar común y libertad individual

Esta subyugación natural del individuo al bienestar común, forzada por las conductas del enemigo común –que sirve como enlace- puede manipularse por 3 vías.

  1.  Manipulación del enemigo común (falsos enemigos): podemos encontrar casos en el que los enemigos comunes no resulten ser realmente enemigos, sino colectivos discriminados y difamados por parte de los medios oficiales. Un ejemplo lo encontramos en la comunidad gay, bisexual o transexual en el periodo anterior a los años 70: se demonizaba al colectivo y se le trataba como un enemigo de la familia y la unidad marital. Con el tiempo y gracias a sus manifestaciones el colectivo ha sido aceptado y no se ha podido utilizar más como enemigo común.
  2. Manipulación del ideario del enemigo común (falsas ideas): se trata de atribuir ideas al enemigo común que nunca han sido expresadas por éste. Lo vivimos actualmente con el partido político Podemos. Se está tratando de demonizar a dicho partido otorgándoles ciertas ideas que, oficialmente, nunca han dicho o aceptado como la no creencia en la propiedad privada o la nacionalización de cada una de las empresas españolas (cuando solo se habla de sectores estratégicos). Nota: Canibalismo Político no se posiciona a favor de Podemos, solo constata una realidad al respecto.
  3.   Manipulación de las prevenciones contra el enemigo común (inútiles restricciones): se trata de sobredimensionar las medidas restrictivas y de prevención para tratar de modular ciertos comportamientos que perjudican al stablishment. Un ejemplo algo absurdo –por su naturaleza- son los consejos para prevenir la gripe aviar: “No beses, no des lamano, di hola” era un eslogan de prevención de la gripe aviar sucedida en 2009. ¿Alguien recuerda que pasó con dicha “crisis sanitaria”? Os refresco la memoria: menos muertos por gripe aviar que por gripe tradicional y millones de euros en vacunas que se llevaron las farmacéuticas.




Como podemos ver algunas tragedias o conflictos ocasionados por el enemigo común acaban beneficiando al stablishment. Quien idea una serie de medidas que benefician al propio estado/nación y que, de forma sistemática, perjudican a los ciudadanos y muchas veces a las relaciones internas de los mismos –siguiendo con el símil estadounidense podríamos hablar de la islamofobia fomentada por los grandes medios de comunicación de masa-.

Recomendamos al lector que, como siempre, siga el dinero. ¿Quién se beneficia de las actuaciones realizadas por el “enemigo común”? ¿Quién nos presenta al “enemigo común” como tal? ¿Cuál es, realmente, el ideario del “enemigo común”? Y, por encima de todo, ¿Son justas y eficaces las medidas tomadas por el stablishment para contrarrestar al “enemigo común”?. Trate de identificar el origen del enemigo común, trate de diferenciar el ideario atribuido al mismo de su ideario real, trate de buscar el beneficio de la existencia de dicho enemigo y, finalmente, cuestiónese si realmente se trata de un enemigo real o no.

En próximos posts hablaremos sobre las diferentes clases de enemigo común, su evolución en España (hecho que sorprenderá a más de uno) y, en la actualidad, hacia donde puede derivar dicho enemigo.

¿Cómo podemos disminuir el miedo al terrorismo? 
El Caníbal

miércoles, 23 de julio de 2014

AEDE, Canon Google y la estupidez humana llevada al extremo

A estas alturas suponemos que el lector está al día sobre el nuevo canon que se pretende imponer a webs, blogs o incluso redes sociales que enlacen noticias de ciertos periódicos en Internet. Una brillante e impresionante medida, magnífica, única ¡Que salvará la prensa de toda España! Nuestra ¡España! ¡Una! ¡Grande! ¡Unida!  

Sarcasmos aparte, la AEDE (Asociación de Editores de Diarios Españoles), o mejor dicho: PRISA, Vocento, Grupo Zeta, Unidad Editorial, Grupo Godó, Editorial Prensa Ibérica (y una extensa lista de dominios)… pretende que los usuarios y webmasters paguen un canon por compartir enlaces de sus diarios en Internet. La locura se apodera de un sector absolutamente en decadencia, incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos y que trata de atrasar su destino –la muerte- a base de medidas desesperadas y absolutamente inútiles.


Que pretenden conseguir

Bajo el -falso- pretexto de una contra prestación a los periódicos por una -falsa- pérdida de visitas en sus webs, pretenden, a mi modo de entender, re captar algo de dinero a base de una especie de impuesto revolucionario por una clara falta de lectores, cada vez más abismal. Como nadie paga por las noticias de internet, los nuevos periódicos online (que muchos de ellos no forman parte de AEDE), los nuevos bloggers así como los servicios de intercambio de links como Menéame, le están quitando el pan a unos dinosaurios vendidos al capital y, obviamente, al gobierno central que se encarga de subvencionarlos con dinero público a cambio de una “buena afinidad informativa” (siendo algo eufemístico).

Seguramente algún buen consejero del CNI habrá leído nuestro anterior artículo, donde poníamos a parir la incapacidad tecnológica de nuestros dirigentes. Haciéndoles entender que los nuevos pensamientos revolucionarios tienen Internet como cuna y cobijo. Su intencionalidad –política- es cortar con el contra periodismo, dando un voto a favor, una vez más, al nauseabundo sector oficialista.  

Con ello España se convierte, una vez más –y una vez más no nos extrañamos- en una vergüenza internacional. Sinónimo de represión y fiscalización de todo aquello que puede acabar con el status quo generado por la casta oligárquica dominante. Es decir, un ejemplo más de la prohibición de todas aquellas actividades que ponen en peligro un chiringuito que cada vez se aguanta menos.


Que van a conseguir

Van a conseguir una caída enorme de visitas online de los diferentes periódicos oficialistas físicos (se habla ya, como mínimo, de una caída de 2 millones de visitas mensuales que genera Menéame, por ejemplo) que, para nada, irá acompañada de una subida de venta de ejemplares físicos. Ya pueden olvidarse de eso. Los menos avispados seguirán leyendo los discursos oficialistas sin comentarlos, sin compartirlos, minimizando su efecto social y, por lo tanto, disminuyendo el impacto en internet de las noticias generadas por dichos individuos propios de la casta periodística de este lamentable país.

Como contrapunto, y posiblemente una de las intencionalidades directas de ésta ley trampa (claramente manipulada y con una segunda lectura) es la de volver a unificar los puntos de información por parte de la población. Se acabó eso de leer en diferentes periódicos (mediante enlaces en redes sociales / Menéame / blogs…)  las noticias generando así un pensamiento crítico en el usuario. A partir de entonces los lectores volverán a sus antiguas costumbres, leer solo y únicamente los diarios afines a su pensamiento político, permitiéndoles manipular de nuevo a tales insensatas mentalidades.

Los más avispados buscarán medios de información alternativos, fomentando el contra periodismo. Nuevos medios que posiblemente pueden transmitir un mensaje anti-stablishment, en mayor o menor medida, que, contrariamente a lo que pretenden conseguir, se difundirán de una forma más rápida y popular. Hablamos pues de artículos de opinión ajenos al stablishment periodístico.

En 2008 ya buscaban chuscos de pan que llevarse a la boca


Posiblemente, y siendo algo optimistas, periodistas con algún tipo de concepto de la ética y la honorabilidad dejarán de trabajar para los grandes periódicos para montar sus sitios online de forma barata y con intencionalidad de beneficio económico, segmentando así la fuerza de la prensa oficialista.  Google News España posiblemente cerrará, Facebook y Twitter España cerrarán, y a ello va ligado el despido de todos los trabajadores vinculados a estas empresas.

Económicamente nadie ganaría, y solo perdería España. Las empresas migrarían su sede del país y, a posteriori, dejarían de ofrecer sus servicios en la Península. Mientras que, por otro lado, las empresas que no puedan migrar y se vean afectadas por el “canon Google” se verán obligadas a cerrar.  Una vez más una jugada brillante para impulsar la economía española. Bueno española, de algunos españoles.

Pero, una vez más, le han demostrado a este triste caníbal que Internet sigue siendo nuestro seno, nuestro nido y el verdadero cobijo de la revolución. Pues los asociados de la AEDE acaban de colocarse una pistola en la cabeza y nos toca a nosotros, los verdaderos hijos del quinto sol, apretar el metafórico gatillo. Sin darse cuenta acaban de inmolarse –también metafóricamente- ante los miles de millones de jóvenes que tienen claro la forma de actuar de la casta.

Lo peor que podían hacer, vincularse con la casta, adoptar su postura, tratar de blindarse a toda costa e ir siempre en busca del dinero acabará dinamitando una débil industria que no sabe dónde ubicarse tras la salida de Internet. Una vez más, vuestro desconocimiento del medio hará que caigáis en aguas pantanosas de las que os costará demasiado esfuerzo salir.

 El Caníbal

viernes, 18 de julio de 2014

Lo que ellos son incapaces de entender o de cómo Internet ha cambiado la política.

Me dispongo a esclarecer una de las claves vitales, únicas e absolutamente imprescindibles para el cambio de paradigma político-social de España. Los carentes análisis de la prensa española son incapaces de esclarecer al 100% el porqué, hoy por hoy y justo en este espacio temporal, existe una coalición de ciudadanos, cada vez más mayoritaria, que opta por un cambio de régimen. Un proceso constituyente que convierta ésta clasista sociedad en una mucho más justa, plural, cohesionada y harmónica.

Los motivos oficialistas son los de siempre, motivos que señalan directamente al ciudadano tratando de culpabilizarlo a primera instancia del porqué de sus protestas. Suelen resumirlo en dos puntos: crisis y falta de liquidez. En el ideario de los mass media, la base del “cabreo” de la sociedad se basa en el simple hecho de que la población no puede consumir. Consumir es el fin máximo del ciudadano y un revés económico dificulta su desarrollo consumista, limitando así el poder de actuación del consumidor –ciudadano- que ha dejado de viajar, comprarse coches, televisiones, yates o cualquier bien material.

La perspectiva de los mass media vuelve a ningunear las protestas ciudadanas tratando de encasillarlas en un mero hecho económico, justificando así que la macroeconomía se basa en subidas y bajadas y que, simplemente, estamos viviendo una de sus bajadas. Así que paciencia y pronto volveremos a subir. De esta forma no hay que dudar de la solidez del sistema, tampoco hay que dudar sobre el propio capitalismo y, ni siquiera, hemos de plantear cambiar de ‘modus operandi’, simplemente tenemos que esperar, pacientemente, a que pase el temporal.

No me centraré en este post cuales son las demandas de la sociedad en el cambio de régimen. Creo que todos/as las tenemos bastante claras, aunque quizá algún día le dedique un momento de análisis, planteando incluso algún modelo que podría ser de mi agrado personal. Hoy quiero centrarme en porqué sucede este cambio ahora.



El principio del cambio.

Lo que la élite política española no entiende, dada su ignorancia y su falta de interés por “nimiedades” es que el cambio de mentalidad de la población no viene inferido de una falta de liquidez en sus cuentas corrientes. Eso solo es el detonante, la mecha que enciende la verdadera pólvora y señores y señoras, la dinamita es, nada más y nada menos, que Internet.

La casta, que es incapaz de entender realmente como funciona Internet. Incapaz de darle el protagonismo que en el marco político-económico actual tiene. Considera la red de redes como un entretenimiento más, vulgar y vano, del que nunca se han preocupado personalmente de investigar. Me atrevería a decir que muchos ni siquiera saben utilizarla con fluidez.

Mi tesis se fundamenta en las diferentes actuaciones de la casta, imprudentes, en las redes sociales pidiendo hasta colaboración políticade sus votantes para deslegitimizar otros partidos.¿Cómo puede el PP madrileño pedir ayuda a la red para buscar información incriminatoria de Podemos, teniendo en cuenta que es el partido con mayor representación en Internet? Estupideces de la vida.

Los señores del PP nunca aprenden, aunque no podemos pasar por alto las cagadísimas de Toni Cantó (UPYD) en twitter, aunque hace tiempo que no nos sorprende con nada nuevo. El Psoe no queda exento, sobretodo su estrella Beatriz Talegón. La tónica es general.

Internet aparece en los hogares de los españoles a finales de la década de los 90. En el año 2000 se empieza a masificar y gran parte de los hogares españoles empiezan a disfrutar de la red de redes, que, como toda nueva herramienta, se utiliza a modo de experimentación. Inicialmente pensada para el ocio y limitada, en muchos aspectos, como canal de  intercomunicación personal, Internet era simplemente un entretenimiento más. Hasta aquí la definición de Internet para la casta.

Pero el mundo gira y gira, y como dicen los expertos, en 10 años el humano puede dominar cualquier tipo de herramienta al 100%. Los foros, las salas de chat y en última instancia las redes sociales suponen un avance comunicativo extraordinario que trae consigo unos importantes cambios psicológicos sobre las personas que deberíamos empezar a valorar.

Mentalidad global

Internet ha aportado al mundo una idea antes muy difícil de comprender y más de poner en práctica. Todos los humanos somos iguales. Como personas podemos reírnos de cómo se cae un gato, convertirlo en viral y convertirlo en un éxito de punta a punta del planeta. Éste simple hecho infiere el concepto de igualdad humana: todos los humanos somos iguales, sufrimos los mismos problemas, nos reímos con las mismas tonterías, nos interesamos por los mismos temas y, a nivel global, queremos el bienestar común por encima de todo.

Esta mentalidad global nos permite comparar nuestras  situaciones con las de otras personas en otras partes del mundo. Una comparativa directa entre el modo de vida de Finlandia con el de España, en el pasado, suponía desplazarte más de 3.000 kilómetros y vivir durante varios días o meses en una nueva ciudad. Hoy solo necesitamos contactar con españoles que viven en Finlandia o con propios finlandeses. El primer detonante del cambio de mentalidad.

La fuerza de la voz

El paradigma antiguo, propio del siglo XIX, en el que sólo los poderosos tenían voz y voto. Donde sólo ellos podían exponer las realidades existentes de los altos cargos, donde sólo la gente bien colocada podía conocer información privilegiada y exponerla, asumiendo el riesgo de dar la cara públicamente ha cambiado.

Ahora es el propio pueblo, la ciudadanía la que puede alzar la voz, de forma colectiva o de forma global y que todo el mundo sea capaz de comprender y asimilar sus exigencias, opiniones o pensamientos. Este mismo blog, las diferentes páginas informativas, radios online o canales de youtube no dejan de ser un ejemplo de ello.


Tu información o mi información?

He ahí la espada de Democles de la gran elite española. Hasta ahora, medios de comunicación mamporreros, usando un lenguaje sibilino, pasando por alto pequeños pero importantes detalles o exacerbando otros detalles de poca importancia, había conseguido que la mayoría de la población se creyera la ilusión que supone esta falsa democracia que vivimos. Sus artes oscuras del manejo de la información les conferían una posición privilegiada dentro de stablishment, llegando a pensar que forman parte de la élite, aunque nada más lejos de la realidad –pues la élite es la élite, o naces en la élite o no puedes acceder a ella, solo acercarte-.


Todo ello se ha ido al traste gracias a Internet. No solo los grandes periódicos están absolutamente en quiebra, siendo soportados actualmente por las infectas cantidades de dinero cedido por el gobierno en nombre del Estado, utilizándolos como megáfono de sus campañas electorales, sino que su formato de información está destinado a la extinción por mucho que quieran alargar la agonía.

Internet facilita el acceso no solo a toda la prensa estatal en cuestión de minutos, sino a toda la prensa mundial. Permitiendo al ciudadano contrastar las informaciones emitidas por los diferentes rotativos a fin de encontrar en ellas, no solo el error, sino la mentira. Se ha convertido hasta en un hobby para algunos que tratan, constantemente, de desmantelar la manipulación de la información en los medios. Permitiendo así a los ciudadanos inmunizarse al respecto, comprender el hecho, analizarlo y llegar al origen.







Todo ello inmuniza al ciudadano de las mentiras de la casta, mucho más evidentes gracias a la posibilidad de contrastar toda la información que nos llega. Además ciudadanos como los caníbales podemos alzar la voz para criticar todas las injusticias que vemos en nuestro día a día. Los hay que hasta viven de ello. Necesitamos ahora, pues, un sistema de participación y organización colectiva en el que Internet puede jugar un importantísimo papel, casi imprescindible. La próxima parada será tratar de hacer llegar los medios de información alternativos a todas aquellas personas que siguen conformándose con las mentiras del régimen, incapaces de leer entre líneas. Solo nos queda conquistarlos a ellos para girar la tortilla al régimen.

El Caníbal.

miércoles, 2 de julio de 2014

El miedo a la muerte

Las edades y la muerte (Hans Baldung Grien)

No recuerdo cuando empecé a temerle a la muerte. De hecho no estoy seguro de si hoy en día la temo. Supongo que no pienso en ello aunque reconozca la importancia de un hecho tan significativo como es el de dejar este mundo. Tampoco estoy seguro de que dejemos este mundo para ir a uno mejor o, simplemente, diferente. Tampoco pienso mucho en ello.

Con esto no quiero decir que sea un hedonista obcecado en la búsqueda de placeres constantes sin molestarse por minucias como la vida, la muerte, de dónde venimos o a dónde vamos. ¡Claro que me interesan esos temas! Desde las soluciones que aportan las clásicas religiones como el judaísmo, cristianismo, islamismo, budismo y todos los “ismos” existentes, a las nuevas fórmulas New Age que muchas veces hace falta cogerlas con pinzas para que no se desmonten –como algunos de los “ismos” citados anteriormente-. Simplemente no pienso mucho en ello.

Suelo pensar en lo que me rodea, en lo que puedo, en cierta medida, descubrir por mi propia iniciativa. Suelo pensar en mi trabajo, en mi familia, en mis amigos, mi sector empresarial, mi agenda, mi generación. A veces también pienso en porque pienso en tantas cosas y no me puedo limitar a trabajar y ver la televisión como el resto del planeta. ¿Acaso soy un rarito? Podría ser.

Pienso en mis amigos y familiares, en mi hermano y mi mujer, en mi generación. En la generación “mejor preparada de la historia” incapaz de encontrar un trabajo en condiciones. En una generación que se ve despreciada y castigada, cortándole las alas a un 50% de los jóvenes de este malherido país que no pueden emprender el vuelo, dependiendo enteramente de su familia. Jóvenes que a los 25 años están muertos en vida, apáticos, sin ganas de buscar trabajo pues las calabazas laborales empiezan a ser más duras que las románticas.

Todos ellos se encuentran entre la espada y la pared. Los más valientes escapan, huyen de la perversión de este país para asentarse en cualquier otra capital europea y tratar de remontar su mala suerte laboral. Jóvenes cualificados, estudiantes de las mejores universidades públicas de España se ven obligados a ejercer los trabajos más precarios sólo con la promesa de poder emanciparse, dejar de depender de una posible dañada economía familiar y, en el mejor de los casos, poder aportar algo de dinero a sus congéneres. Todo elloteñido con el sarcasmo, despotismo y demagogia de los dirigentes españolesdiciendo que si los jóvenes emigran es por –y cito textualmente- “instintoaventurero”. Una genialidad, sobretodo teniendo en cuenta que Javier Arenas nos decía en 2011 “No acepto que los jóvenes tengan que emigrar a Europa para trabajar“  ¿Que habrá cambiado entre noviembre de 2011 y diciembre de 2012? Ah! Si! Para 2012 ya estaba gobernando el PP. Que discurso más camaleónico.

Pilares de la economía española. Por Kap

La realidad de la marcha de todos aquellos jóvenes españoles que necesitan buscarse vida es evidente, creo que no hace falta exponerla pero haremos un breve resumen. Si eres joven y vives en España apenas tienes tres alternativas de trabajo: el turismo, la escasa industria plagada de personal no cualificado –mozo de almacén, torero, repartidor, etc.- o el sector servicios. Todos ellos realmente dañados por la crisis.


Si por el contrario queremos innovar y aportar valor añadido a nuestro trabajo, por ejemplo, emprendiendo tendremos las mayores trabas burocráticas de toda la UE, así como el cuarto país donde resulta más caroemprender. Para colmo, el crédito no fluye, la confianza en los jóvenes por parte del sector bancario es completamente nula y, echando más leña al fuego, el gobierno“liberal” de los PPeros pone trabas a los pocos sistemas de financiaciónalternativos, el crowfunding –y me pregunto yo, si el crowfunding es un sistema más de financiación que puede impulsar la creación de nuevas empresas, ¿Por qué lo regulan? ¿No están los “liberales” PPeros a favor del libre mercado? Puede que simplemente traten de evitar que jóvenes con mejores ideas que las suyas les puedan quitar una porción del pastel clientelar de España, no vaya a ser que se hunda su chiringuito como un castillo de naipes-. Entendemos pues, que si en el Reino Unido (UK) apenaspagas impuestos al emprender y el propio Estado, como tal, te da un margen de maniobra para iniciar tu empresa, automáticamente el país da varias vueltas en I+D, empresas con valor añadido y originalidad en servicio/producto a España. Hecho que se traduce, innegablemente, en una mejora de la economía estatal. 

Vía Vozpopuli.com

Ellos se van ¿y a nosotros que nos queda?

Una emigración masiva de jóvenes en un país como España puede causar demasiado daño como para contabilizarlo numéricamente. Ya no solo hablamos de la cultura, el impulso, las nuevas ideas y la frescura que pueden aportar estos chicos y chicas que se han visto obligados a huir del país. Hablamos de la muerte, lenta, cruel y agónica de nuestra nación –aunque nunca haya gustado esa palabra-.

España es un país que ha basado su economía en el turismo, la energía –renovable o no- y la compraventa de productos de baja rotación y alto coste de producción. Unos ejemplos básicos es la industria automovilística, la industria naval y armamentística, los grandes electrodomésticos como frigoríficos, aires acondicionados, lavadoras o, en última instancia y más evidente si cabe, el sector inmobiliario. Si asumimos que nuestra economía tiene una gran parte de su peso en bienes de tal calibre, hemos de pensar también quien está dispuesto a consumir dichos bienes.

Los cabos sueltos empiezan a atarse, ¿verdad? Los sectores energéticos prácticamente se basan en su consumo interno, pues las infraestructuras de las grandes compañías energéticas dejan mucho que desear de cara al extranjero. La industria naval se dejó caer en la época de Felipe González y no remonta cabeza desde que China, Korea o Tailandia empezaron a producir buques como churros. ¿Qué nos queda?

Sin jóvenes España se queda sin potenciales consumidores de automóviles, se queda sin personas que quieran emanciparse y por lo tanto se queda sin compradores de casas, sin compradores de lavadoras, neveras o demás electrodomésticos. En definitiva, se queda vendida al turismo.

Un turismo que ha sido fomentado de la forma más radical. Un turismo a toda costa. No es que España sea vista desde Europa o el resto del Mundo como el centro cultural, histórico y artístico que es. Se ve como un país con bebida, tabaco y droga extremadamente barata en comparación con los países de origen de nuestros ‘visitantes’. Conseguimos pues un turismo de mala calidad, con una falta de respeto total por el lugar visitado que va en búsqueda de una fiesta prolongada.

Cuestión de demografía

InstitutoNacional de Estadística (INE)

Cerramos el año 2014 con  un 0,4% menos de gente que en 2013. En 2013 más de 250.000 personas emigraron de España. Generando uno de los peores indicadores de crecimiento anual de población de este siglo: concretamente un -0.47% de crecimiento.

InstitutoNacional de Estadística (INE)


Actualmente nos situamos con 46,5 millones de habitantes, cifras muy próximas a las de 2010. Entre 2013 y 2014 hemos perdido 1,2 millones de habitantes. Y hemos de tener en cuenta que estas graficas no nos muestran a todos aquellos jóvenes que han emigrado para buscar empleo en la Unión Europea, pues siguen siendo ciudadanos españoles de facto.  

InstitutoNacional de Estadística (INE)


Se han reducido los nacimientos en 102.000. Mientras que España ha perdido, entre 2013 y 2014, 500.000 jóvenes de entre  20 y 40 años. Como contrapunto podemos ver cómo ha aumentado el crecimiento relativo en un 20% el número de ancianos de 75 a 95 años o más.

InstitutoNacional de Estadística (INE)


Podemos ver como se proyecta la curva de inmigración/emigración. Cada vez más personas optan por emigrar del país mientras que, con ello, aumenta la cantidad de gente que decide no venir a España. Nos estamos quedando en un país desértico en el que la población se encuentra asustada de tener un hijo por lo que pueda llegar a costar –económicamente hablando- o por lo que pueda suponerle a su hijo/hija vivir en un país enfermo como lo es España.


Alguien hará algo para cambiarlo. Digo yo, vaya.

La cosa no es tan sencilla como parece. Los ciudadanos, aliviados por los paños calientes del gobierno y el humo que les venden protestan cada vez menos. Según El Confidencial las manifestaciones empiezan a descender a los niveles previos a la victoria de Rajoy . Eso solo puede significar una de dos:


  • O el pueblo español vive bajo el yugo de algún fármaco sedante
  • O el pueblo español se ha quedado sin gente que proteste.

Las cifras son algo desalentadoras: todos aquellos que esperen una gran movilización de la población joven que no esperen encontrarla en la calle, seguramente la puedan encontrar en las estaciones de trenes, autobuses o en los aeropuertos.

“Una de cada cuatro mujeres de la generación de 1970 –que cumplen ahora 42 años– acabará su vida fértil sin hijos, cuando para la generación de 1955, sólo una de cada diez mujeres no tenía hijos a los 50 años”

 Hablar de revolución, de cambio sistémico, regeneración democrática o proceso constituyente –elige la tuya- sin unas juventudes claramente organizadas, informadas y que sepan que demandas tienen se hace harto complicado. A todo esto hay que sumar que la gente que se queda en España, cada vez más vieja, cada vez está menos dispuesta a aceptar una revolución pues sus medios informativos no dejan de ser las plataformas pagadas por el sistema –ya sea el gobierno de turno, partido político afín, empresa afín al partido político, etc.- por lo que su visión del conjunto de la situación es mucho más sesgada.

En un futuro hablaremos de cómo los medios de comunicación manipulan a los telespectadores para hacerles ver solo una parte de la situación en vez de observar, explicar y debatir el prisma completo. Mientras tanto tendremos, en España, mayores de 55 años alimentando su ideario con propaganda televisiva como Intereconomia, 13TV, laSexta, Antena3, Telecinco y, sobretodo, RTVE.

Parece que sólo nos queda la opción de aceptar la muerte y es algo que ahora empieza a asustarme.

viernes, 27 de junio de 2014

El Rey demócrata

14 años después del cambio de siglo, de milenio, del paso de la era moderna a la post-moderna, pocos hechos acaecidos en nuestro país han cruzado el listón de lo importante o trascendente a lo histórico. Me resultaría imposible citar todos los ilustres personajes que han muerto en éstos 14 años, tampoco es mi objetivo aunque ofrezco un pésame  para todos ellos. Tampoco puedo aventurarme a destacar aquellas personas que, de despreciados se han convertido en ilustres en poco más de una década.

Sólo puedo centrarme en uno de ellos, en boca de todos actualmente.  Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia, el 19 de junio, asumió el trono como Rey de España. Posiblemente este destacado hecho se pudiera calificar de histórico, pues en cierta medida puede considerarse como tal, pero bajo ningún concepto se puede considerar como trascendente, partiendo de la base de que el pueblo español -subyugado a un plebiscito- no dio la cara a Felipe VI, más bien al contrario, le dio la espalda.

Una fiesta a todo tren, un desfile en un Rolls Royce pagado por Francisco Franco, un elenco de invitados de la ’jet set’ que superaba la indignante cifra de 2.000 personas -entre las cuales no se encontraba la infanta Cristina ni su marido- y todo ello adornado con un breve discurso cuanto menos poco emocionante. “En esa España unida y diversa cabemos todos”, es el leimotiv repetido hasta la saciedad por los medios de des-información, curiosamente todos ellos muy a favor de la nueva “era” que va a vivir –o sufrir- España.

Fotografía Javier Lizón - EFE. Vía lavanguardia.com


España, unida, diversa, dónde cabemos todos.
Una España unida. Pero… ¿Por qué o por quién? Que sea el Rey quien afirma semejante contradicción con la realidad –evidente y palpable, pues no vivimos en un país homogéneo sino en los anteriormente llamados ‘Reinos de España’- parece querer indicarnos que es su figura la que une España. Labor que su padre, visto lo visto, no ha conseguido. El problema principal reside en que nadie tiene referencias de éste individuo, ahora nuestro (su) Rey,  por lo que nadie conoce sus capacidades de negociación, gestión o administración de un país. Felipe VI el Pre-parado vuelve a inundar los oídos de los españoles con palabras vacías.

Una España diversa. Una España donde se prohíbe la exhibiciónde banderas tricolores en la coronación de un Rey felón impuesto. Una España unida en la que cabemos todos menos una infanta Cristina con su marido en su proclamación. Curiosamente, apenas unos días después, conocemos que Cristina pasa a ser imputada dentro del sumario del caso Nóos (como este tema da para un nuevo post lo dejaremos más para adelante). Una España diversa que alberga todo tipo de población, desde al trabajador menos preparado, a los mejores técnicos de Europa, del ciudadano más honrado a los mayores traficantes, estafadores, ladrones y cara duras de Europa. Una España fraccionada socialmente, en el umbral –siendo generosos- de un enorme invierno demográfico en aras de un mundo globalizado que la utiliza y desprecia a cambio de unos pocos miles de millones repartidos entre sus dirigentes.

Pobre Felipe VI, tan cristiano que es y ni Cristo fue a verle en su coronación

El mito de la monarquía española


Estudio del CIS. Vía europapress.es


El Rey demócrata, la barbarie de su especie. En sí mismo conceptos opuestos.  ¿Cómo alguien que va a reinar por designio familiar, heredando un trono ilegítimo –pues recordemos que el trono debería haber sido otorgado a Juan de Borbón, padre de Juan Carlos I, pero F. Franco decidió transferir el reinado a Juan Carlos I al tener una ideología más afín y al, oportunamente, matar a su hermano mayor- puede hablarnos de justicia y democracia? Abogar por el progreso, la evolución y la “nueva era” de España sin, ni siquiera, facilitar al pueblo herramientas para decidir en qué dirección quiere evolucionar y cuál va a ser esa “nueva era” que está por venir.

El Rey, apartidista en la teoría –no así en la práctica-, no dispone realmente de una influencia real (valga la redundancia) en ninguna toma de decisiones relacionadas con el desarrollo de España y su gobierno. Se trata oficialmente de una figura meramente simbólica que representa la unidad de España y nos cuesta apenas unos céntimos al día, mes o año.  En eso se basa nuestra monarquía parlamentaria.

 Nadie puede inferir, como yo he hecho, que los múltiples viajes de nuestro antiguo Rey, Juan Carlos I, por todo el mundo y los contactos que ha realizado no pueden llegar a influenciar en la política Española. Nadie puede, entonces, determinar que con unas simples llamadas el Rey puede destituir a tal o cual ministro, tal, cual periodista o tal, cual empresario.

Tampoco nadie puede imaginar si quiera que el Rey se está lucrando –¿o se estaba?- de cada uno de los litros de gasolina con la que alimentamos nuestros vehículos tal y como afirma Iñaqui Anasagasti. Hecho que explicaría porque España abusa tanto de la industria automovilística y se desacreditan otras formas de transporte alternativas.

Es, pues, comprensible que el pueblo le dé la espalda, que vea con recelo como se han malgastado miles o millones de euros, que la población se sienta ninguneada al entender que su opinión es totalmente prescindible, para, luego, dejar en evidencia al máximo representante estatal en el día más importante de su carrera: su coronación.

Fotografía por Jasper Juinen | Getty. Vía lavanguardia.com

Como curiosidad: aún hoy en día no podemos saber a ciencia cierta la cantidad de dinero invertido en la ceremonia que, de ser justo, el gobierno podría haberse marcado un buen tanto: austeridad hasta en la Casa Real. Todo parece indicar que el presupuesto para la coronación no fue escaso, es más, parece que no se escatimó en nada, y menos en seguridad. Más de 2.000agentes implicados en  el dispositivo deseguridad velaban por la misma del futuro Rey.

El caníbal