Síguenos en
Mostrando entradas con la etiqueta reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reflexiones. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de julio de 2014

Lo que ellos son incapaces de entender o de cómo Internet ha cambiado la política.

Me dispongo a esclarecer una de las claves vitales, únicas e absolutamente imprescindibles para el cambio de paradigma político-social de España. Los carentes análisis de la prensa española son incapaces de esclarecer al 100% el porqué, hoy por hoy y justo en este espacio temporal, existe una coalición de ciudadanos, cada vez más mayoritaria, que opta por un cambio de régimen. Un proceso constituyente que convierta ésta clasista sociedad en una mucho más justa, plural, cohesionada y harmónica.

Los motivos oficialistas son los de siempre, motivos que señalan directamente al ciudadano tratando de culpabilizarlo a primera instancia del porqué de sus protestas. Suelen resumirlo en dos puntos: crisis y falta de liquidez. En el ideario de los mass media, la base del “cabreo” de la sociedad se basa en el simple hecho de que la población no puede consumir. Consumir es el fin máximo del ciudadano y un revés económico dificulta su desarrollo consumista, limitando así el poder de actuación del consumidor –ciudadano- que ha dejado de viajar, comprarse coches, televisiones, yates o cualquier bien material.

La perspectiva de los mass media vuelve a ningunear las protestas ciudadanas tratando de encasillarlas en un mero hecho económico, justificando así que la macroeconomía se basa en subidas y bajadas y que, simplemente, estamos viviendo una de sus bajadas. Así que paciencia y pronto volveremos a subir. De esta forma no hay que dudar de la solidez del sistema, tampoco hay que dudar sobre el propio capitalismo y, ni siquiera, hemos de plantear cambiar de ‘modus operandi’, simplemente tenemos que esperar, pacientemente, a que pase el temporal.

No me centraré en este post cuales son las demandas de la sociedad en el cambio de régimen. Creo que todos/as las tenemos bastante claras, aunque quizá algún día le dedique un momento de análisis, planteando incluso algún modelo que podría ser de mi agrado personal. Hoy quiero centrarme en porqué sucede este cambio ahora.



El principio del cambio.

Lo que la élite política española no entiende, dada su ignorancia y su falta de interés por “nimiedades” es que el cambio de mentalidad de la población no viene inferido de una falta de liquidez en sus cuentas corrientes. Eso solo es el detonante, la mecha que enciende la verdadera pólvora y señores y señoras, la dinamita es, nada más y nada menos, que Internet.

La casta, que es incapaz de entender realmente como funciona Internet. Incapaz de darle el protagonismo que en el marco político-económico actual tiene. Considera la red de redes como un entretenimiento más, vulgar y vano, del que nunca se han preocupado personalmente de investigar. Me atrevería a decir que muchos ni siquiera saben utilizarla con fluidez.

Mi tesis se fundamenta en las diferentes actuaciones de la casta, imprudentes, en las redes sociales pidiendo hasta colaboración políticade sus votantes para deslegitimizar otros partidos.¿Cómo puede el PP madrileño pedir ayuda a la red para buscar información incriminatoria de Podemos, teniendo en cuenta que es el partido con mayor representación en Internet? Estupideces de la vida.

Los señores del PP nunca aprenden, aunque no podemos pasar por alto las cagadísimas de Toni Cantó (UPYD) en twitter, aunque hace tiempo que no nos sorprende con nada nuevo. El Psoe no queda exento, sobretodo su estrella Beatriz Talegón. La tónica es general.

Internet aparece en los hogares de los españoles a finales de la década de los 90. En el año 2000 se empieza a masificar y gran parte de los hogares españoles empiezan a disfrutar de la red de redes, que, como toda nueva herramienta, se utiliza a modo de experimentación. Inicialmente pensada para el ocio y limitada, en muchos aspectos, como canal de  intercomunicación personal, Internet era simplemente un entretenimiento más. Hasta aquí la definición de Internet para la casta.

Pero el mundo gira y gira, y como dicen los expertos, en 10 años el humano puede dominar cualquier tipo de herramienta al 100%. Los foros, las salas de chat y en última instancia las redes sociales suponen un avance comunicativo extraordinario que trae consigo unos importantes cambios psicológicos sobre las personas que deberíamos empezar a valorar.

Mentalidad global

Internet ha aportado al mundo una idea antes muy difícil de comprender y más de poner en práctica. Todos los humanos somos iguales. Como personas podemos reírnos de cómo se cae un gato, convertirlo en viral y convertirlo en un éxito de punta a punta del planeta. Éste simple hecho infiere el concepto de igualdad humana: todos los humanos somos iguales, sufrimos los mismos problemas, nos reímos con las mismas tonterías, nos interesamos por los mismos temas y, a nivel global, queremos el bienestar común por encima de todo.

Esta mentalidad global nos permite comparar nuestras  situaciones con las de otras personas en otras partes del mundo. Una comparativa directa entre el modo de vida de Finlandia con el de España, en el pasado, suponía desplazarte más de 3.000 kilómetros y vivir durante varios días o meses en una nueva ciudad. Hoy solo necesitamos contactar con españoles que viven en Finlandia o con propios finlandeses. El primer detonante del cambio de mentalidad.

La fuerza de la voz

El paradigma antiguo, propio del siglo XIX, en el que sólo los poderosos tenían voz y voto. Donde sólo ellos podían exponer las realidades existentes de los altos cargos, donde sólo la gente bien colocada podía conocer información privilegiada y exponerla, asumiendo el riesgo de dar la cara públicamente ha cambiado.

Ahora es el propio pueblo, la ciudadanía la que puede alzar la voz, de forma colectiva o de forma global y que todo el mundo sea capaz de comprender y asimilar sus exigencias, opiniones o pensamientos. Este mismo blog, las diferentes páginas informativas, radios online o canales de youtube no dejan de ser un ejemplo de ello.


Tu información o mi información?

He ahí la espada de Democles de la gran elite española. Hasta ahora, medios de comunicación mamporreros, usando un lenguaje sibilino, pasando por alto pequeños pero importantes detalles o exacerbando otros detalles de poca importancia, había conseguido que la mayoría de la población se creyera la ilusión que supone esta falsa democracia que vivimos. Sus artes oscuras del manejo de la información les conferían una posición privilegiada dentro de stablishment, llegando a pensar que forman parte de la élite, aunque nada más lejos de la realidad –pues la élite es la élite, o naces en la élite o no puedes acceder a ella, solo acercarte-.


Todo ello se ha ido al traste gracias a Internet. No solo los grandes periódicos están absolutamente en quiebra, siendo soportados actualmente por las infectas cantidades de dinero cedido por el gobierno en nombre del Estado, utilizándolos como megáfono de sus campañas electorales, sino que su formato de información está destinado a la extinción por mucho que quieran alargar la agonía.

Internet facilita el acceso no solo a toda la prensa estatal en cuestión de minutos, sino a toda la prensa mundial. Permitiendo al ciudadano contrastar las informaciones emitidas por los diferentes rotativos a fin de encontrar en ellas, no solo el error, sino la mentira. Se ha convertido hasta en un hobby para algunos que tratan, constantemente, de desmantelar la manipulación de la información en los medios. Permitiendo así a los ciudadanos inmunizarse al respecto, comprender el hecho, analizarlo y llegar al origen.







Todo ello inmuniza al ciudadano de las mentiras de la casta, mucho más evidentes gracias a la posibilidad de contrastar toda la información que nos llega. Además ciudadanos como los caníbales podemos alzar la voz para criticar todas las injusticias que vemos en nuestro día a día. Los hay que hasta viven de ello. Necesitamos ahora, pues, un sistema de participación y organización colectiva en el que Internet puede jugar un importantísimo papel, casi imprescindible. La próxima parada será tratar de hacer llegar los medios de información alternativos a todas aquellas personas que siguen conformándose con las mentiras del régimen, incapaces de leer entre líneas. Solo nos queda conquistarlos a ellos para girar la tortilla al régimen.

El Caníbal.

martes, 15 de julio de 2014

Diagnóstico: Psicópata y demás patologías

Una polémica entrevista a Endika Zulueta, abogado, miembro de la Asociación Libre de Abogados, integrante de la comisión legal del 15M, entre otros, causó un enorme revuelo en las redes sociales. La entrevista, titulada “Estamos gobernados por psicópatas, no sienten el dolor que causan” publicada en eldiario.es constataba lo que ya muchos sabíamos acerca de nuestros dirigentes políticos.

El psicópata.

La psicopatía se define como un trastorno mental que inhabilita al sujeto a experimentar emociones cercanas a la empatía, el remordimiento, desinhibe su carácter de por sí ya marcado por un comportamiento antisocial.



Podemos observar ciertos rasgos característicos de la política, sobre todo si enfatizamos las ideas de falta de empatía o remordimiento. Los ejemplos son más que evidentes. España, caracterizada porque su élite extractiva nunca descansa y nunca dimite, es uno de los países que mejor ejemplifican el concepto de psicopatía en el gobierno o lo que se conoce comúnmente como patocracia. Sólo en este país podemos ver como la Casa Real utiliza asociaciones a favor de niños discapacitados para blanquear dinero, sólo en este país podemos ver como insensibles legisladores electos por el pueblo deciden no escuchar el testimonio de unos padres desesperados que tratande explicar lo mal que lo están pasando sus hijos con cáncer.

Semejantes hechos de una crudeza deleznable no pueden ser atribuidos a una mente equilibrada, sana y sobretodo, dispuesta a gobernar. Si partimos de la premisa que el gobernador –quien gobierna- trabaja para generar una cohesión social, un bienestar común y una evolución prudente pero firme del pueblo o territorio que gobierna, observamos que gente con este calado moral y ético no pueden formar parte de una administración que teóricamente busca el bien común.



Es incompatible. Uno no puede restar impasible ante la injusticia ajena, darle la espalda o incluso fomentarla si se dedica a buscar el bienestar común. Ambas ideas parten de un esquema contradictorio, sólo necesitamos aislar la equis. Si nuestros gobernantes son totalmente incapaces de legislar a favor de la igualdad, o aún peor, fomentan la injusticia y el desequilibrio, entendemos pues que no sólo no están capacitados para el puesto –hecho que les convierte en ilegítimos así como todas sus decisiones- sino que, en pocas palabras, prostituyen el ideario de gobierno, algo que han hecho muy bien y les ha funcionado muy bien.

El parásito

Un parásito es un ser vivo que se aprovecha de otro para alimentarse sin permitir que su huésped o rehén llegue a morir. De esta forma el parásito consigue alimento de forma perpetua sin necesidad de buscar un nuevo huésped. ¿A qué les recuerda esta actitud?



La casta gobernante, la élite extractiva parasitaria basa su sistema de alimentación en el menosprecio y servidumbre de los ciudadanos de a pié. Algunos de ellos ajenos a esta situación consideran que la corrupción, los trapicheos, la falsedad documental y demás delitos propios de “los de arriba” no solo son cuotidianos sino que además es algo natural. Es normal que al alcanzar cotas de poder uno se deje sobornar por unos pocos miles de euros, pues la corrupción es innata en el ser humano y que es parte de la condición humana, como dice nuestra amiga Cospedal.



Ese peligroso mensaje no es más que otra pata del parásito tratando de justificar sus actuaciones. “Por sus obras los conoceréis” decía Mateo por allá el siglo II después de Cristo y bien cierto sigue siendo hoy en día. El lector no debe perder nunca el foco de visión en el bombardeo mediático eximido por la casta gobernante: siempre justificarán todos sus actos. Nunca condenarán abiertamente un hecho concreto más allá de pequeñas represalias de compañeros de partido normalmente con un cargo inferior.

El mentiroso

No tengo un doctorado en psicología así que no sabría decir si la psicopatía incluye rasgos de mentira compulsiva. En cualquier caso nuestros dirigentes políticos si comparten esta característica tan susceptible a crítica y, sobretodo, tan demostrable. Un mentiroso no deja de ser alguien que dice mentiras, es decir, alguien que premeditadamente oculta la verdad. Parece muy sencillo y así es.



No se preocupen, tenemos de todos los colores. La mentira va asociada directamente al político por la sencilla razón de que necesitan una base bienintencionada para acceder a cotas de poder. Los votantes, despavoridos y alimentados bajo el eslogan de que votar a partidos minoritarios no sirve de nada, vuelan en manada a las urnas cediendo su confianza al partido que más le puede satisfacer en sus mentiras.

Da igual que no se cumplan las promesas electorales, lo verdaderamente importante es que las promesas tengan una cierta cabida dentro de la falsa ideología del partido, pues solo conocen la ideología del dios dinero. El votante solo se tiene que preocupar de introducir su papeleta cada cuatro años y el resto de cuestiones las “trabajan” los dirigentes, y siempre nos quedará el recurso de la “herencia recibida” o la “imposibilidad económica / técnica / legal / introduzca su adjetivo” para incumplir la realización de una promesa u otra. A toro pasado nadie puede quejarse.


Si la élite detecta que la crispación social aumenta considerablemente optarán por la cortina de humo. Tapar todos los problemas con noticias de poco peso o calado real en la sociedad, para ello utilizarán sus medios afines –medios que con la crisis han pasado a depender del estado y de entidades financieras que deciden sus contenidos en la gran mayoría de los casos-.  Todo ello nos lleva a una legislación débil, sin capacidad real de actuación, que modifica cuatro detalles insustanciales para dar una sensación de renovación en el código civil / penal, como la nueva ley de transparencia impulsada por el  PP.


El trepas


Asumámoslo, la política española está plagada de estos entes pendientes de subir escalones lo más rápido posible preocupándose por el bienestar de su ombligo, capaces de ver la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el propio. Y como todo en la vida, no es casual.

El sistema organizativo de los partidos políticos basa su estructura en un formato piramidal en el que la cúpula de la organización toma todas las decisiones y dirige todos los actos, no en vano se atreven a responsabilizar a las bases de una toma de decisiones equivocada, ya sea en Cataluña o con temas tan delicados como la abdicación del Rey por mucho que los propios integrantes del partido pidan algo de libertad de decisión. Los ejemplos son del PSOE, aunque también encontramos claros casos en el PP.

Frecuentemente esta cúpula puede resultar visible para el ciudadano aunque otras veces se convierte en una cortina de humo bien diseñada, todo en pro de ocultar las deficiencias de los candidatos. Ésta cúpula determina todas las decisiones del partido, estén a favor o en contra sus militantes, es por ello que pueden traicionar sus ideales sin ningún tipo de reparo.

Para evitar un colapso político por parte de la ciudadanía se requiere una rotación natural de los puestos ejecutivos para tratar de ofrecer una imagen de renovación, alternativa, nuevos tiempos… Todas palabras vacías que acaban usando nuestros queridos dirigentes. Dicho de otro modo, la rotación de cargos solo pretende ocultar a las verdaderas clases dirigentes. Para ejemplo un botón.

Dice el chiste que un día cualquiera, Francisco Franco resucita, y se encuentra a un vigilante del Valle de los Caídos:
  • "Pero, ¿Cómo es posible?, pregunta estupefacto el vigilante."
  • "Deje de extrañarse y dígame, ¿quién manda en España?"
  • "Mandan los suyos. Mire, de presidente Aznar..."
  • "¡Buen periodista Manuel Aznar Zubigaray! Escribió Historia Militar de la Guerra en España."
  • "¡No!, el nieto del periodista."
  • "¿Quién es el portavoz del Gobierno?"
  • "Pío Cabanillas."
  • "¡Muy inteligente! ¡Si señor! ¡Cabanillas Gallas! Mi ministro de Información."
  • "No, el hijo."
  • "¿Quién está de embajador en Marruecos?"
  • "Arias Salgado."
  • "¡Bien! Mi otro ministro de Información y Turismo, Gabriel Arias Salgado."
  • "¡No! El hijo."
  • "¿Cómo van las relaciones con los marroquíes?"
  • "Hay algunos problemas con la inmigración y el Perejil, pero el gobierno ha encargado a Fernández Miranda esos asuntos."
  • "¡Hombre! ¡Torcuato! ¡Muy acertado para el cargo!"
  • "¡No, no, no!. El hijo, Enrique."
  • "¿Y en Vascongadas y Cataluña? ¿Cómo van las cosas?"
  • "Ahora las regiones se llaman Autonomías, y el ministro que las  coordina es Jesús Posada."
  • "¡Posada Cacho!, mi fiel Gobernador Civil en Soria."
  • "¡No!, el hijo. Y Oreja es el representante del partido del gobierno  en Vascongadas."
  • "¡Hombre mi fiel Marcelino!"
  • "No, el sobrino."
  • "¿Y en justicia, quién está?"
  • "Hay uno nuevo, no me acuerdo como se llama, pero antes estaba  Mariscal de Gante."
  • "¡Bien! Mi director general de Régimen Jurídico de la Prensa, Jaime Mariscal de Gante."
  • "¡No, tampoco! Su hija Margarita."
  • "¿Y en la Puerta del Sol, en la sede de Gobernación, quién está?"
  • "Un buen amigo de los socialistas, Ruíz."
  • "¿Pero cómo mi portavoz, Víctor Ruíz Albéniz, va a ser amigo de los  socialistas?"
  • "¡No!, el nieto, Alberto Ruíz Gallardón."
  • "Y en Galicia, dime ¿Quién está en mi Galicia natal?"
  • "Fraga."
  • "¿El nieto supongo?"
  • "No... ¡El de siempre!"
Más allá de las “risas” que pueda producir el chiste (que también lo tenemos en la época de Zapatero) supone un enorme descrédito para España. Aun así, y sin tratar de ningunear la inteligencia o el conocimiento del lector, me atrevería a indicar que muchos de ustedes no conocían los datos expuestos en ambos chistes, yo mismo me sorprendí al realizar la primera lectura y más aún cuando constaté que era cierto lo que expresaba el “humorístico” dialogo.


Entonces, ¿Quiénes son los nuevos personajes de la política y que traen con ellos? Nada, absolutamente nada. Partamos de la base de que los partidos políticos son centros del crimen organizado –y no se asuste usted al leer estas palabras, pues actúan de forma muy similar a las mayores organizaciones criminales: se financian a costa de la extorsión, el robo, el tráfico de materia e influencias y, como no, de la evasión fiscal-. Una organización criminal nunca va a poder ser liderada por un justiciero que pretende erradicar la corrupción, el robo, el fraude fiscal o el tráfico de influencias. Sería el suicidio de la organización.

Su única función es la traer consigo un ideario de renovación y cambio. Veamos por ejemplo el nuevo chico PSOE, Pedro Sánchez. Un chico joven, guapo y bien hablado. También consejero de Caja Madrid junto a Blesa, un pequeño detalle que puede pasar desapercibido pero crucial para demostrar mi tesis. Claramente, para ascender en un partido político, uno tiene que estar manchado, y cuanto más manchado mejor. Resulta necesario para que los poderes fácticos puedan chantajear al susodicho sin miedo a represalias, pues le tienen cogido y bien cogido.   Si el individuo funciona y, sobretodo, es funcional para esos poderes fácticos se le recompensa por sus servicios en alguna empresa afín al partido.

Veremos nuevos trepas en la política cuando, misteriosa y mágicamente, empiecen a llover elogios, alabanzas, buenas críticas dentro del partido a representantes desconocidos para la masa general del pueblo. Basarán su discurso en la regeneración interna y la necesidad imperiosa de volver a unos valores perdidos. Aunque como he dicho anteriormente “Por sus obras los conoceréis”.




El Caníbal

viernes, 27 de junio de 2014

Pienso luego existo, escribo luego comparto

Estuve con vosotros y lo estaré, pese a la lluvia, el sol, la nieve, el frío o el calor. Aunque el tiempo me modifique, pues todos sabemos que Kronos no tiene otra función que esa: modificarnos, modificar todo lo que nos rodea, para que después todo permanezca igual. Perdemos el tiempo en sopesar idas y venidas, demasiada velocidad hace que no nos paremos a pensar en nosotros, lo que nos rodea, lo que realmente importa y lo que realmente es superficial. Ideas preconcebidas nos distancian de la verdadera creatividad. Como una madre que distancia a su hijo de sus propios temores, aunque la curiosidad del pequeño supere el miedo de la mayor.

Las reflexiones, cortas y sesgadas, predominan en nuestro ideario como pequeños tweets definidos por un único hashtag. Nunca van más allá, rozando la superficie de un conglomerado de realidades difícil de desmenuzar. ¿Será por eso que nuestro país es incapaz de levantar cabeza? ¿Podemos culpar nuestra política sin culparnos a nosotros mismos? Mis temores más fundamentados afloran pues un servidor puede ser, en parte, responsable de lo que le sucede a su propio país (que no patria) habiéndose desentendido de la política a su corta edad y validando a personajes que hoy en día son capaces de repugnar al menos escrupuloso.

No se basa, simplemente, en los pequeños detalles, pequeñas migas de pan que recibe la población a cuenta-gotas a través de medios de propaganda -que no de comunicación, pues la comunicación debe regirse por un sistema de doble vía, ergo rotativos y pantallas LED no pueden considerarse comunicación- . Se trata de la oscuridad en la profundidad. Como el mar, cuanto más bajamos a las profundidades más turbia es el agua que nos rodea, más peligrosos son los animales submarinos que nos rodean, hasta el punto de que uno se lo piensa dos veces antes de sumergirse.


Vivimos en suspensión, flotando en medio del océano oteando pequeñas islas blancas cual icebergs -siguiendo con el símil marino-. Mi objetivo en este espacio es conseguir aclarar mis ideas, tratar de dejar a un lado las absurdas y complejas discusiones conmigo mismo y buscar una alternativa más gratificante, eludiendo esos toscos y pesados momentos en los que me doy y me quito la razón a mí mismo. La evolución de mis pensamientos políticos, sociales, económicos o culturales se plasmarán en éste espacio, codificados en bits, ceros y unos, almacenados en servidores de la mayor empresa monopolizadora de servicios online mundiales que opta por almacenar todo el conocimiento y quedárselo para él. Empezamos bien.

El caníbal